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Los Orobitg entre los s. XIII y XV                 


Los datos referentes esta época no son demasiado numerosos pero son bastante significativos.

s. XIII: En el año 1249 encontramos un Arnaldi Orobitg en Cervera que es propietario de una tierra. En aquellos tiempos remotos esto reflejaba una cierta capacidad económica.

s. XIV: Haciendo un salto de 100 años, a mediados del s. XIV en Cervera ya había 3 cabezas de familia apellidados Orobitg. A finales del mismo siglo encontramos los primeros Orobitg en Grañanella con dos familias, constante que se ha mantenido casi hasta nuestros días.

s. XV: Continuamos teniendo testimonios documentales de la presencia de los Orobitg en Cervera y de las dos ramas de Grañanella. Así mismo, en el año 1497 encontramos un Orobitg en Gramuntell por primera vez.

Investigación s. XIII_datos.pdf
 
Caballero. Miniatura del libro (s. XIV) "Usanzas y Privilegios de Barcelona"
 

 

La Cataluña medieval

Para situarnos en el inicio de la historia particular de los Orobitg nos tenemos que remontar a la Edad Media, a la Cervera del 1249 donde vivía Arnaldi Orobitg, la primera referencia de la existencia de los Orobitg de la cual tenemos noticia.

Por aquellos tiempos Cervera ya hacía unos 200 años que existía, pero tan sólo hacía un centenar de años que los musulmanes habían tenido que huir de Lleida. El alejamiento de la amenaza de los "moros" atraía a quienes buscaban un lugar donde establecerse y tierras cultivables, pero les obligaba a vivir bajo la protección de los castillos.


 
Torre de vigilancia de Escaló (Pallars Sobirà-Catalunya)


El vasallaje

Los recién llegados a Cervera conseguían ser propietarios directos de las tierras sin tener que someterse a ningún vínculo de vasallaje. En cambio, en lugares cercanos como Granyanella o Verdú, el pueblo estaba sometido a un régimen feudal que los enlazaba al Monasterio de Poblet.

El servilismo daba potestad al señor feudal a ciertos derechos abusivos llamados "mals usos", pero los dos pueblos mencionados fueron eximidos de estos abusos a lo largo de los s. XII y XIII. Los régimes feudales fueron muy severos en la Cataluña Vieja (Cataluña centro y norte), donde las insurrecciones de los campesinos fueron contínuas hasta que en el año 1486 las servitudes feudals fueron derogadas.

Monasterio de Sta Maria de Poblet
(Conca de Barberà)
La religión

Las distintas órdenes religiosas tenían un gran poder e influencia a todos los niveles, desde el pueblo llano hasta al propio rey. En algún caso, como el de los templarios, los clérigos fueron víctimas de las ánsias de poder de otros. En los pueblos convivían cristianos, judíos y árabes conversos.

Los moriscos eran gente humilde y muy trabajadora, a menudo sometidos a un señor feudal. Los judíos vivían en comunidades donde mantenían sus costumbres, un elevado nivel cultural y un importante poder económico.

Un reflejo de su influencia es el hecho que gozaban de la protección del rey. La llegada de sequías, pestes y plagas provocaba la desesperación de la población, que culpaba a los judíos de todas estas desgracias. Los asaltos a los barrios judíos fueron contínuos y los judíos recibían un trato claramente discriminatorio. Finalmente los reyes Católicos firmaron un decreto de expulsión en el año 1492. Los moriscos sufrieron el mismo trato el 1609.

Sequías, plagas y pestes

La expansión catalana

La Corona Catalano-aragonesa vivió un periodo de gran expansión territorial por el Mediterráneo entre los s. XIII y XV. El comercio y las cruzadas en Tierra Santa fueron el motor de una época en que la presencia catalana llegó a Sicilia, Nápoles, Grecia, la costa de Yugoslavia, Albania, Turquía, Palestina, el norte de Egipto, el norte de África, Chipre,...

   Nave comerciante
 
Las instituciones catalanas

Desde el s. XII Cervera tenía un gobierno municipal, privilegio otorgado por el rey. En otros lugares un "veguer", como delegado local del conde, asumía la mayor parte de las competencias públicas: cobro de impuestos, defensa del territorio, aplicación de leyes y orden público.

El poder de los vizcondes abarcaba todo el condado, pero siempre estaban supeditados a las decisiones del conde. El rey reunía las Cortes cuando tenía que tomar deciciones. Cuando la Corona Catalano-Aragonesa quedó integrada con Castilla, era necesaria la ratificación de las Cortes para aprobar cualquier iniciativa venida de Castilla. En las Cortes celebradas en Cervera en el año 1359 nació la "Diputació del General" o "Generalitat".

 
Cartel exposición en curso en Cervera